jueves, 19 de agosto de 2010

Deportaciones "voluntarias", o la limpieza étnica del siglo XXI

Os presento la última del Gobierno Sarkozy, de la que algunos ya estaréis al tanto. Aprovechando unos altercados entre gitanos "romaníes" y la policía hace unos días en Francia (la excusa), éste ha puesto en marcha, poniendo por delante a su querido Hortefeux (ministro del interior, condenado por injurias racistas y autor de la ley que, en 2007, pretendía hacer del análisis de ADN la condición de la reagrupación familiar de inmigrantes -una joyita, vaya-), dos medidas nuevas: desmantelar la mitad de los campamentos itinerantes de gitanos en Francia, por un lado; y expulsar a aquellos que no sean franceses (mayoritariamente rumanos y búlgaros), por otro. Pero, eso sí, se trata de deportaciones "voluntarias". No sé si estos señores se dan cuenta de la contradicción que hay en la expresión misma, pero lo que está claro es que saben perfectamente cómo hacer que estos seres humanos ejerzan su "voluntad libre" para marcharse: desmantelas su medio de vida sin ofrecer solución de recambio (ni otro lugar donde asentarse, ni viviendas protegidas, ni nada) y punto.
Todo ello, después de que Europa avisara de que la crisis podía cebarse con los gitanos. A lo mejor no es la crisis la que los echa de sus casas y les ofrece volverse a su país, sino un puñado de políticos racistas, con el beneplácito internacional. La crisis, como siempre, es más la excusa que la causa directa: son gente que no trabaja, que comete delitos, que vive malamente porque quiere, que no se integra, etc. Son parias, Ni-Nis: ni trabajan, ni aportan. No son útiles a la nación ni a la economía, ni quieren serlo (al final siempre se reduce todo a un problema de voluntad), luego llegó la hora de que entre en juego la gestión de poblaciones: fuera los gitanos. Así de fácil. Sólo la triste ONU a alzado un leve quejido. El resto miran sin pasión, ni interés. Quién sabe, quizá ellos "se vean obligados" a hacer lo mismo dentro de poco.

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Sale/primer/vuelo/Paris/decena/gitanos/bordo/elpepusoc/20100819elpepusoc_2/Tes

http://www.publico.es/internacional/332806/francia/deporta/primer/grupo/gitanos/rumania

http://www.publico.es/internacional/330043/sarkozy/arremete/poblacion/gitana

P.D.: Lo peor es que la medida me recuerda automáticamente, aunque en una versión mucho más soft, a esta campaña del Gobierno, que recordaréis:

http://www.planderetornovoluntario.es/index_uno.html

jueves, 6 de mayo de 2010

* Häagen-Dazs® compra Grecia

Hablando de la deuda de los países y el interés del dinero que se les presta leía esto:
"Es un segmento del mercado más ilíquido, donde las reacciones son más histéricas. Se debe también a la contaminación griega, donde también se dispararon antes los plazos más cortos", añade José Luis Martínez, de Citigroup". Es decir, la deuda de los países es objeto de especulación salvaje (líquido-histérico).

Después en otra noticia leía lo siguiente en relación a las medidas a imponer a Grecia:
Es un gran contraste con el cuadro de otros socios de la eurozona. "Hay países que llevan años con desequilibrios porque los salarios no se ajustan a la productividad, lo que supone una pérdida de competitividad que daña a la eurozona", apunta. "Tiene que haber disciplina. Si no la hay, antes o después se paga el precio". Los problemas de la crisis se deben solucionar mediante la bajada de salarios.
-------------------------------------------Uno ya se pone de mal humor............................
El otro día pensaba sobre la Gran Transformación de Polanyi, si ésta (creo recordar) consistía en someter los medios de subsistencia al mercado, qué estaría jugando ahora cuando estados enteros están en el baile (ver imagen) de la especulación. Quizás en breve (sociología de la conspiración) veamos como una empresa compra un estado, ya veo las agencias de viajes

Häagen-Dazs® Grecia,

ven a Saborearlo




Referencias:
Cita1: http://www.elpais.com/articulo/economia/riesgo/espanol/dispara/elpepueco/20100506elpepieco_1/Tes
Cita2:http://www.elpais.com/articulo/economia/comisario/Comercio/dice/conocian/enganos/helenos/elpepueco/20100506elpepieco_7/Tes
Imágen:http://files.nireblog.com/blogs/angelsmcastells/files/el-roto-como-que-bailan.png

jueves, 15 de abril de 2010

El "caso Garzón": "lo político" y "lo jurídico"

Algunos contemplamos con estupefacción el hecho de que, 30 años después del venerado éxito de la Transición, sea posible juzgar a Baltasar Garzón por atreverse a abrir un proceso jurídico en relación con los crímenes del franquismo. Que eso esté sucediendo, y que ello suscite una fuerte reacción por parte de amplios sectores de la sociedad, indica que algo va mal… ¿tal vez que la Transición no fue tan exitosa como se pretende? Tal vez.
A Carl Schmitt, que en sus trabajos analizó con frecuencia la relación entre "lo jurídico" y "lo político", le hubiera encantado estudiar este proceso por lo que tiene de paradigmático en relación con esa problemática. El derecho es, esencialmente, formal; no atiende (esa es su pretensión) a ningún tipo de justificación histórica o ideológica. Pero el fundamento último de todo derecho es el ejercicio del poder, y el ejercicio del poder es la esencia de lo político. Y esa contradicción inmanente entre lo político-material-cambiante y lo jurídico-formal-estable, que permanece normalmente oculta, puede emerger en situaciones de excepción en las que el conflicto político adquiere una especial intensidad.

¿Cuál es el conflicto formal al que nos enfrentamos? Garzón quiere juzgar unos hechos delictivos que, a la luz del derecho internacional y siguiendo investigaciones históricas rigurosas y respetables, no pueden prescribir; pero nuestra Transición tuvo como hito fundamental la promulgación de una Ley de Amnistía que en principio impide dicha intervención judicial. Todo análisis jurídico sensato debería concluir (esa impresión me da) que no hay Ley de Amnistía que valga cuando se trata de crímenes declarados imprescriptibles por una norma de carácter superior. Este es el conflicto formal.
¿Cuál es el conflicto político? El conflicto político es que existen interpretaciones históricas menos rigurosas y a mi juicio impresentables que impiden juzgar los crímenes del franquismo como crímenes de lesa humanidad; eso hace aplicable la Ley de Amnistía y para los pies a Garzón. Sin embargo, y más allá del análisis histórico, hay motivos más profundos: seguir la primera vía, que es la de Garzón y sus defensores (entre quienes se encuentra la nada cuestionable Amnistía Internacional), implica abrir una vía jurídicamente respaldada para poner en cuestión los fundamentos político-materiales del orden constitucional vigente. Y claro, es perfectamente normal que el poder constituido se defienda contra una agresión como esa.
De hecho, y en la medida en que la acción previene una agresión contra el poder constituido, en principio procesar a Garzón y acabar con toda posibilidad de conseguir que se haga justicia es algo perfectamente “democrático” (partiendo del supuesto de que la Constitución del 78 y el orden político al que sirve de fundamento son democráticamente legítimos). Es, pues, y sin ninguna duda, una manifestación excepcional de la contradicción existente entre “lo político” y “lo jurídico”, y la consecuencia es que un procedimiento legal que podríamos considerar aceptable se ha topado con un duro adversario: el poder constituido, que es el fundamento último de todo el ordenamiento legal vigente, y que por encima de todo busca mantenerse en el tiempo.
Siguiendo con un análisis schmittiano del problema, en esta situación excepcional en la que "lo político" emerge en el seno de "lo jurídico" la única respuesta efectiva es la política y pasa por el enfrentamiento. Lo único que puede oponerse al poder constituido es el poder constituyente, es decir, la manifestación unitaria y política del pueblo soberano; y su manifestación no es jurídica sino política y no es en la ley sino en la calle.
El orden constitucional ya ha sido puesto en cuestión independientemente de la suerte que corra Garzón. La única pregunta que cabe plantearse es si ese pueblo soberano está dispuesto a aceptar el desafío planteado.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Sobre el complejo asunto de si "la gente es tonta"

En los ambientes intelectuales y políticos en los que normalmente nos encontramos los participantes en este ágora de baja densidad de población suele ser normal escuchar la famosa sentencia "La gente es tonta". Si el Gobierno da una pasta brutal a los bancos a cambio de nada y la gente no quema la Bolsa, es que es tonta; si nos cuelan una reforma universitaria que es, ha sido y será una mierda, y la gente no quema al Decano, es que es tonta; si la programación televisiva cada vez es peor, y si a pesar de eso cada vez hay más telespectadores, es que la gente es tonta...
Las posiciones políticas considerables (por sí mismas y por el observador) de izquierdas, sin embargo, tienen el problema particular de considerarse democráticas y, dependiendo de la corriente, de confiar ciegamente en "la voluntad de las masas". A la luz del consenso científico del sentido común en torno a la estupidez del género humano, pues, tenemos que enfrentarnos a una dura contradicción entre los supuestos político-ideológicos de los que partimos y los sesudos resultados de nuestras "investigaciones de campo".
Para resolver la contradicción hemos de revisar al menos uno de los elementos del problema: o bien la gente es tonta y deberíamos abandonar la democracia para apoyar un gobierno de las elites (en las que, por supuesto, estamos incluidos nosotros); o bien la democracia y la confianza en "la gente" son elementos irrenunciables y tenemos que revisar nuestra investigación empírica.
Aquí vamos a explorar esta segunda opción, asumiendo el riesgo de que tal vez alguien decida que es mucho más interesante entrar a revisar qué es eso de "las masas" o qué entendemos por "democracia"; para eso, como siempre, están los comentarios.

El primer problema es el propio resultado de la sesuda investigación de nuestro sentido común: ¿qué carajo queremos decir cuando afirmamos que "la gente es tonta"?¿Que es incapaz de aprender a leer y escribir?¿Que bebe Mahou habiendo Heineken?¿Que coge el coche para ir a un sitio que está a 5 minutos a pie? Pues sí y no. O sea, es todo eso y mucho más. Digamos que "la gente es tonta" porque no consigue, eso vemos, definir de forma absolutamente racional y científica aquello que le conviene. Así que en principio no podemos hacer ninguna observación: el razonamiento es perfectamente legítimo.
Sin embargo, tal vez plantear el asunto desde un punto de vista epistemológico (y recurriendo a un ejemplo real de brillante investigación económico-político-sociológica) consigamos llegar a resultados opuestos. El ejemplo es la exposición que hace Marx en El Capital del problema del plusvalor (Capítulo IV, Sección Segunda, Libro Primero). Breve (brevísima) y simple (simplísima) exposición de lo básico (basiquísimo) para los no versados:

1) Todas las mercancías se compran y venden a su valor, lo cual produce un ciclo D-M-D.
2) A pesar de ello, es comprobable un constante crecimiento de la riqueza social, de forma que al final del ciclo hay más dinero que al principio, es decir, D-M-D'.

Entonces, Marx juega a suponer que el origen de esa cantidad adicional de dinero deriva de la astucia de los productores/vendedores de mercancías, que consiguen comprar barato y vender caro. Ejemplo: un tipo hace zapatos y, partiendo del supuesto, compra barato lo que necesita para producir zapatos (cuero, caucho, hilo...) y luego vende caro; si los costos de producción ascienden a 5 y él vende a 7, gana 2.
El supuesto funciona mientras sólo ese tipo es listo (es decir, sabe lo que le conviene y por eso compra barato y vende caro) y los demás son tontos (es decir, no saben lo que les conviene y por eso venden barato y compran caro). Pero en el momento en que intentamos generalizar la explicación para dar cuenta del fenómeno empírico del incremento constante de la riqueza social, tenemos un problema: ese incremento nos hace pensar que no hay sólo un tipo listo, sino muchos (tantos como para convertir el crecimiento económico en un fenómeno generalizado). Y, si hay muchos, ¿cómo es posible que cada uno de ellos encuentre siempre al "tonto" que, venda lo que venda, compre lo que compre, siempre lo haga por debajo o por encima de su precio para salir perdiendo?
Siguiendo al famoso sentido común que antes nos llevaba a concluir que "la gente es tonta", tenemos que aceptar que la supervivencia de los productores depende, claro, de que todos sean tontos y listos al mismo tiempo, comprando y vendiendo barato o caro según las circunstancias.
No hace falta, me temo, saber mucho de lógica formal para saber que la proposición "La gente es tonta" no puede ser compatible con "La gente es tonta y lista al mismo tiempo", y de hecho esta última proposición ni siquiera es lógicamente aceptable puesto que es contradictoria per se. Por tanto, la única generalización aceptable es que "la gente es lista", es decir, sabe lo que le conviene, es decir, compra y vende las mercancías a su valor, es decir, consigue enriquecerse a través de algún otro mecanismo. Dicho mecanismo, dirá Marx, tiene lugar en la producción y está relacionado con la propiedad particular de la mercancía fuerza de trabajo, que es la de producir no sólo el valor necesario para su reproducción, sino una cantidad adicional, un plusvalor.

Si asumimos, y es de sentido común, que no podemos cambiar nuestros juicios acerca de la gente según convenga a nuestra investigación (imaginad la posibilidad de decidir desde la biología que el ser humano es un mamífero y desde la demografía que se reproduce por esporas), no tenemos más remedio que aceptar que una afirmación como que "la gente es tonta" (es decir, que "no sabe lo que le conviene") no sirve para explicar comportamientos que consideramos "de tontos". La gente, pues, "sabe lo que le conviene" y, si no hace o no persigue aquello que es más conveniente, tendremos que buscar explicaciones distintas a las relacionadas con su teórica estupidez; o, dicho de otra manera, aunque podamos demostrar científicamente la existencia de individuos tontos, esa apreciación no tiene virtualidad analítica para explicar los comportamientos sociales.

Creo que deberíamos tener en cuenta estas observaciones cuando nos planteamos "hacer la revolución" o animar a otros, en otras partes del mundo, a "hacerla".

martes, 9 de febrero de 2010

* Secularización, Modernidad e Hipermodernidad

No cabe duda de que la religión ha sido uno de los temas más estudiados desde el nacimiento de la sociología como ciencia moderna. Los primeros sociólogos compartían la idea de que la religión iría perdiendo fuerza con el advenimiento de la sociedad moderna, de hecho los padres de la sociología –Durkheim, Marx y Weber–, analizaron ese cambio social a través de la religión. Para ellos a medida que las sociedades se modernizaran y confiaran más en la ciencia y la tecnología para controlar y explicar el mundo social, tenía que producirse un proceso de secularización. Esta es la conocida como tésis de la secularización.

Aparece así el concepto de secularización como el proceso por el que la religión pierde su influencia sobre las distintitas esferas de la vida social. Según Díaz Salazar la secularización es un proceso socio-histórico a través del cual se establece, por un lado, una separación entre el factor religioso y los sistemas políticos, sociales y culturales; y por otro lado, crecientes sectores de la sociedad se alejan de los universos simbólicos religiosos.

Sin embargo, las luces de la modernidad –como en tantos otros aspectos– no pudieron llevar a cabo una verdadera secularización de las sociedades. Durante la modernidad la religión continuó estructurando los esquemas mentales de la gente en la vida cotidiana, no se dio una importante perdida de fe entre la población, y la religión continuó ocupando un lugar privilegiado en las instituciones públicas. En suma, la modernidad no trajo consigo una progresiva secularización de las sociedades, tal como plantearon los sociólogos clásicos, sino más bien un débil cambio secularizador más presente en las teorías modernizadoras que en la propia realidad.

Ha sido en sus últimos tiempos, con la llegada de la modernidad tardía o hipermodernidad tal como diría Lipovetsky, cuando se ha dado un proceso de secularización letal en sus consecuencias. Esta tendencia del proceso de secularización pone de relieve que en la época actual se están completando los sueños insatisfechos de la modernidad. Como dice Lipovetsky (2006) “el fin del modernismo negador de lo antiguo no significa el eclipse de lo moderno, muchos rasgos del fenómeno evidencian lo contrario, un nuevo impulso de modernización de la cultura […] Lo que hay en circulación es una segunda modernidad, desreglamentada y globalizada, sin oposición, totalmente moderna, que se basa en lo esencial en tres componentes axiomáticos de la misma modernidad: el mercado, la eficiencia técnica y el individuo. Teníamos una modernidad limitada y ha llegado el tiempo de la modernidad acabada.” (Lipovetsky 2006: 56-57 y 91).

Los datos llaman la atención sobre este silencioso pero letal proceso secularización que caracteriza nuestro tiempo. En este sentido podemos destacar dos procesos diferentes que están marcando la secularización en la modernidad tardía. Por un lado, encontramos una desinstitucionalización religiosa. La religión deja de tener peso político, y no solo por el avance de la laicidad sino porque se está dando un claro desapego hacia la Iglesia en tanto que institución. Por otro lado, se da un proceso lento pero constante de perdida de fe, especialmente entre las cohortes más jóvenes. Tal como se observa en las encuestas de opinión cada vez menos gente se define como creyente, cada menos personas pueden ser consideradas practicantes, cada vez menos gente cree en Dios… A continuación podemos observar algunos datos para el caso español.

Gráfico 1. Evolución de la autodefinición como católicos en España 1978-2007


Gráfico 2. Evolución de la práctica religiosa en España 1983-2005



A pesar de ello la hipermodernidad presenta también nuevas oportunidades para las religiones. La religión se encuentra ahora su refugio en las redes comunitarias. Como dice Lipovetzky “en el universo inseguro, caótico y atomizado de la hipermodernidad aumentan igualmente las necesidades de unidad y de sentido, de seguridad, de identidad comunitaria: es la nueva oportunidad de las religiones”. Parece entonces que el progreso de la secularización no conduce a un mundo totalmente racionalizado en el que la influencia social de la religión desaparezca. Secularización no significa irreligiosidad, sino que es también lo que reorganiza la religiosidad en el mundo de la autonomía terrenal. Estamos ante una “religiosidad desinstitucionalizada, subjetivada y afectiva” (Lipovetsky 2006).

Bibliografía:
Lipovetsky, Gilles. 2006. Los tiempos hipermodernos. Barcelona: Anagrama

Texto realizado por Rafa, G.

miércoles, 13 de enero de 2010

Seminario "Teoría y Métodos de las Ciencias Sociales"



GSO tiene el honor de presentar el
seminario interdepartamental de jóvenes investigadores Teorías y Métodos de las Ciencias Sociales, un espacio para alumnos de master, doctorado, etc., donde se expondrán y debatirán los trabajos de investigación tanto de investigadores consagrados como de jóvenes aspirantes a investigadores, con particular atención a las técnicas empleadas y sus fundamentos teóricos.


Primera sesión:

VIERNES 15 DE ENERO

PRESENTACIÓN DEL SEMINARIO
S. Christian Orgaz, Asier Amezaga, Javier Rujas (Coordinadores)

IMÁGENES DEL CUERPO: ANÁLISIS DE MATERIALES VISUALES

Evanilda Carvalho y Sergio D’Antonio

De 18:00 a 20:30
Aula 200, Facultad De CC. Políticas y Sociología de la UCM, Campus de Somosaguas


Asistencia:
Libre hasta completar aforo.
Se podrá expedir certificado de asistencia siempre que se supere al
menos el 80% de las sesiones. La inscripción se realizará por correo
electrónico, especificando Nombre, Apellidos y NIF/NIE a la siguiente
dirección:
coordinadoresteoriasymetodos@googlegroups.com

Página web:

http://teomet.cps.ucm.es/

(en caso de problemas consultar la siguiente)

http://seminarioteroriasymetodos.pbworks.com/


Contacto:
coordinadoresteoriasymetodos@googlegroups.com