Una cita que acabo de leer, de Kolakowski. Su biografía es curiosa y explica algunas claves, podeis leerla aquí: Wikipedia. Me interesa no sólo porque habla del marxismo, sino porque habla de toda teoría mixtificada. En cualquier caso, me parece una sentencia interesante, y sobre la que podemos discutir; más ahora, con las entradas que viene (y, esperemos, vendrá) haciendo Blogmaker sobre Marx y Weber (Marx y Weber se dan la mano) No se trata tanto de dilucidar los errores y aciertos de Marx, sus utilidades epistomologicas, teóricas, políticas, etc. sino de hablar de los problemas de su mixtificación. Mixtificación (o fetichización) propiciada por su habilidad filósofica (o simbólica) de mezclar de manera “única y verdaderamente original de ilusión romántica prometeíca e inexorable determinismo histórico”[1].
Ahí va, pues, la cita, con la que –en cierto modo- parece que resume parte de la historia mía-propia (presente y pasada). Sólo añadir que Rujas, el verdadero maestro, cuando le he leído emocionado la cita, riendo me ha contestado algo así como: “en última instancia” (véase pie de página: Realismo y la ciencia asesina). Ahí va, pues, la cita. (Entiéndase ésta en términos de provocación):
El marxismo es “un instrumento que permitía dominar toda la historia y la economía sin haber tenido que estudiar ninguna de las dos disciplinas”
Las principales corrientes del marxismo[2]