domingo, 17 de mayo de 2009
domingo, 3 de mayo de 2009
* The Shock Doctrine
Una nueva sesión de la "Sociología de la Conspiración": De ser todo esto -"totalmente"- cierto sería un desastre. ¿Qué prefieres? políticos idiotas que destrocen el mundo o políticos inteligentes que destrocen el mundo y sometan a la humanidad...Esta información me ha llegado por correo me limito a colgarla...
El Senado de la Republica estaba aprobando la iniciativa de ley para legalizar las droga: http://www.milenio.com/node/204108
"Ley de La Policía Federal"
http://sdpnoticias.com/sdp/contenido/2009/04/23/382531
Fondo monetario internacional aprobó un crédito de 47,000 millones de dólares que solicitó el gobierno de méxico para afrontar la crisis.
http://www.derf.com.ar/despachos.asp?cod_des=259442&ID_Seccion=22
Biopoder 1
Biopoder 2
El Senado de la Republica estaba aprobando la iniciativa de ley para legalizar las droga: http://www.milenio.com/node/204108
"Ley de La Policía Federal"
http://sdpnoticias.com/sdp/contenido/2009/04/23/382531
Fondo monetario internacional aprobó un crédito de 47,000 millones de dólares que solicitó el gobierno de méxico para afrontar la crisis.
http://www.derf.com.ar/despachos.asp?cod_des=259442&ID_Seccion=22
Biopoder 1
Biopoder 2
* Donna Haraway y Ghost in the Shell
Creo que en el blog, a pesar del silencio (será que toca leer antes de seguir escribiendo), andamos pensándonos en base a estos temas... video enviado por Rujas
martes, 14 de abril de 2009
* Charla sobre Software Libre
miércoles, 18 de marzo de 2009
Seminario de lectura de El Capital
Lamentablemente, ha habido menos asistencia de la que en un primer momento había esperado, así que, con la idea de que no se pierda el empleo de tiempo y esfuerzo que supone esta actividad (independientemente de que la cosa la organice yo), anuncio aquí con cierto retraso la idea. Se está haciendo en el local de Macondo, aprovechando normalmente el espacio horario de 15:30 a 17:00 en jueves alternos.

El plan, por tanto, es vernos cada quince días para leer El Capital. Va a ser lento, muy lento, pero merece la pena perderle el miedo al texto y creo que es conveniente contar con un guía para leer, por lo menos, el primer capítulo (que el guía sea yo es, en realidad, una cuestión circunstancial). De momento llevamos dos sesiones y la verdad es que hemos hecho poco: leímos y comentamos Dejar de pensar de Carlos Fernández Liria y Santiago Alba Rico en la primera, y hemos leído y aclarado el apartado 1 del capítulo 1 de El Capital en la sesión de hoy. Eso quiere decir que no es tarde para sumarse.
Dejar de pensar, aunque es un texto terriblemente panfletario, repetitivo, y que contiene en realidad cuatro o cinco ideas muy simples, es, precisamente por eso, una utilísima herramienta porque crea un mapa esquemático del modo de producción capitalista y ofrece, aunque parezca que no, algunas claves de interpretación y lectura (académica y política) que me parecen convenientes.
En cuanto a El Capital, con suerte acabaremos la Sección Primera, pero todo dependerá de cómo avance el grupo.
Os invito, una vez más, a venir, y con eso me despido. La próxima sesión será en la última semana de clase antes de las vacaciones.

El plan, por tanto, es vernos cada quince días para leer El Capital. Va a ser lento, muy lento, pero merece la pena perderle el miedo al texto y creo que es conveniente contar con un guía para leer, por lo menos, el primer capítulo (que el guía sea yo es, en realidad, una cuestión circunstancial). De momento llevamos dos sesiones y la verdad es que hemos hecho poco: leímos y comentamos Dejar de pensar de Carlos Fernández Liria y Santiago Alba Rico en la primera, y hemos leído y aclarado el apartado 1 del capítulo 1 de El Capital en la sesión de hoy. Eso quiere decir que no es tarde para sumarse.
Dejar de pensar, aunque es un texto terriblemente panfletario, repetitivo, y que contiene en realidad cuatro o cinco ideas muy simples, es, precisamente por eso, una utilísima herramienta porque crea un mapa esquemático del modo de producción capitalista y ofrece, aunque parezca que no, algunas claves de interpretación y lectura (académica y política) que me parecen convenientes.
En cuanto a El Capital, con suerte acabaremos la Sección Primera, pero todo dependerá de cómo avance el grupo.
Os invito, una vez más, a venir, y con eso me despido. La próxima sesión será en la última semana de clase antes de las vacaciones.
lunes, 2 de febrero de 2009
* Herramienta y fuentes para ""Análisis""de discursos
Curioseando por ahí me he encontrado, en la página del NYTime una aplicación (interactiva) que expone las palabras más repetidas en los discursos de TODOS los presidentes de EEUU. En segundo lugar, si pinchas en una palabra te aparece una relación de todos los presidentes que las utilizaron en sus discursos (similar a las etiquetas en el blog) .
http://www.nytimes.com/interactive/2009/01/17/washington/20090117_ADDRESSES.html?hp
Aprovechando la entrada os cuelgo una herramienta genial y gratis para, apartir de un texto, obtener una imagen con las principales palabras representadas con diferentes tamaños y colores en función de la frecuencia de aparición.
Os adjunto un ejemplo que he realizado a partir del texto de una entrevista a H.Arendt "Una cierta mirada"... analíticamente no se si será muy útil (con limitaciones) pero artísticamente queda cursioso...(¿no será eso la ciencia al final?, -broma postmoderna-)
Herramienta: http://www.wordle.net/
Etiquetas:
Actualidad,
medios de comunicación
miércoles, 28 de enero de 2009
*La frustración sociológica
No se si os sonará el estudio de la prestigiosa Universidad de Harvard, dirigido por el sociólogo Nicholas A. Christakis, que demostraba que la felicidad es contagiosa, argumentando que según sus observaciones cada amigo alegre que tengamos aumentará nuestra felicidad en un 9%. Habría que ojear minuciosamente el estudio completo para saber como esta gente llegó a calcular un índice cuantificable que mostrara la felicidad de las personas hasta el punto de poder establecer una ley científica con gran impacto mediático y publicado en la “British Medical Journal”.

Lo curioso es que para llegar a tal afirmación, el estudio lo llevaron a cabo mediante el análisis de las redes sociales de 1.110 mellizos y gemelos participantes en el Estudio Nacional Longitudinal de Salud Adolescente. Y la justificación es la siguiente: Como las conexiones sociales de los hermanos gemelos (embrión único) se parecían más entre sí que la de los hermanos mellizos (distintos embriones) queda bastante claro que existe - no se lo pierdan - el gen de la popularidad como el elemento influyente en la amplitud de nuestras relaciones sociales.
La presencia de esta absurda noticia en la sección de Ciencia de uno de los principales diarios de tirada nacional, me lleva a la siguiente reflexión: Dado que dudo por completo que los resultados del estudio se los crean ellos mismos (digo yo que para llegar a investigar en Harvard tendrán un mínimo conocimiento del pensamiento psicosociológico) como para que en dos columnas de un periódico se les pegue una patada a toda la historia bibliográfica del conocimiento científico social, me planteo: ¿Qué narices empuja a un equipo de investigadores a decir este tipo de gilipolleces?

Desde mi punto de vista creo que la clave está en el carácter científico del estudio en sí. Carácter merecido simplemente por la aberración de cuantificar conceptos que ni siquiera están definidos de forma universal como es el de la felicidad unido a la moda que desde hace más bien poco supone todo lo relacionado con el código genético, y por tanto, la influencia de la herencia que ahora parece explicarlo todo lo que nos guste imaginar.
El hecho de que en los medios de comunicación solo muestren estudios de este tipo se puede deber entre otras cosas a dos causas principales. Por una parte a la opinión pública le resbalan los estudios sociológicos a no ser que traten sobre asuntos morbosos o de resultados impactantes. Por otra parte al lector solo le interesa creerse aquello en lo que su imagen se sienta beneficiada por los resultados del estudio en sí o le permite atribuirse relaciones de causalidad totalmente simplistas (“no tengo amigos…¡maldito código genético!”). Pero lo realmente triste es que existan cierto tipo de profesionales que para sentirse reconocidos tengan que recurrir a dar explicaciones que encajen con lo que en cada momento sea considerado como adelanto científico malgastando las millonarias inversiones destinadas a investigación, la innovación y el desarrollo.
Pero resulta que el mismo grupo de pseudocientíficos ha publicado los resultados de un reciente estudio donde “demuestra” que la sociabilidad se encuentra en nuestro código genético. Hasta aquí, la conclusión del estudio me puede parecer más o menos discutible, sin atreverme todavía a dudar con la completa seguridad del titular donde aparece la noticia, debido a mi completa ignorancia en el campo de la genética.
Lo curioso es que para llegar a tal afirmación, el estudio lo llevaron a cabo mediante el análisis de las redes sociales de 1.110 mellizos y gemelos participantes en el Estudio Nacional Longitudinal de Salud Adolescente. Y la justificación es la siguiente: Como las conexiones sociales de los hermanos gemelos (embrión único) se parecían más entre sí que la de los hermanos mellizos (distintos embriones) queda bastante claro que existe - no se lo pierdan - el gen de la popularidad como el elemento influyente en la amplitud de nuestras relaciones sociales.
La presencia de esta absurda noticia en la sección de Ciencia de uno de los principales diarios de tirada nacional, me lleva a la siguiente reflexión: Dado que dudo por completo que los resultados del estudio se los crean ellos mismos (digo yo que para llegar a investigar en Harvard tendrán un mínimo conocimiento del pensamiento psicosociológico) como para que en dos columnas de un periódico se les pegue una patada a toda la historia bibliográfica del conocimiento científico social, me planteo: ¿Qué narices empuja a un equipo de investigadores a decir este tipo de gilipolleces?

Desde mi punto de vista creo que la clave está en el carácter científico del estudio en sí. Carácter merecido simplemente por la aberración de cuantificar conceptos que ni siquiera están definidos de forma universal como es el de la felicidad unido a la moda que desde hace más bien poco supone todo lo relacionado con el código genético, y por tanto, la influencia de la herencia que ahora parece explicarlo todo lo que nos guste imaginar.
El hecho de que en los medios de comunicación solo muestren estudios de este tipo se puede deber entre otras cosas a dos causas principales. Por una parte a la opinión pública le resbalan los estudios sociológicos a no ser que traten sobre asuntos morbosos o de resultados impactantes. Por otra parte al lector solo le interesa creerse aquello en lo que su imagen se sienta beneficiada por los resultados del estudio en sí o le permite atribuirse relaciones de causalidad totalmente simplistas (“no tengo amigos…¡maldito código genético!”). Pero lo realmente triste es que existan cierto tipo de profesionales que para sentirse reconocidos tengan que recurrir a dar explicaciones que encajen con lo que en cada momento sea considerado como adelanto científico malgastando las millonarias inversiones destinadas a investigación, la innovación y el desarrollo.
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